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viernes, 23 de enero de 2009

EL SOBRESALIENTE EN ENERO SE JUEGA EN EL SÁNCHEZ PIZJUAN

Dos partidos consecutivos en casa para cerrar un mes de Enero cargado de envites importantes. Así concluye un mes de trascendental importancia en el campeonato por la carga de partidos que traía. Y esto ocurrirá en el Ramón Sánchez Pizjuan. El equipo sevillista intimida como visitante, los rivales saben que se enfrentan a un conjunto granítico, difícil de doblegar fuera de su estadio cimentado en un estilo de juego solvente y efectivo. Sin embargo, cuando actúa en casa, la sensación que transmite es que el coliseo de Nervión no es un estadio intimidatorio, un estadio en el que puntuar sea una odisea. Dos victorias con 4 goles-Sporting y Athletic- en el marcador adornan las estadísticas de un equipo al que le cuesta el gol como local. 6 goles en los otros 8 partidos de Liga disputados en Nervión hablan de las dificultades para convertir en casa.

No se puede decir que las estadísticas del Sevilla como local sean pésimas, ni mucho menos. 20 puntos en 10 partidos ubican al equipo como el 5º mejor local del campeonato. 66% de los puntos conseguidos en casa, estadísticas aceptables como poco. Pero son mejorables, sobre todo en la autoexigencia en la que están metidos el cuerpo técnico, los jugadores y el apartado directivo del club.

Llega el momento, en estas dos próximas citas, en el que el Sevilla debe encontrar la consistencia como local. Volverse un equipo intimidatorio, que cree respeto y miedo en los adversarios que visitan la ciudad. En juego está mantener la privilegiada situación en liga y alcanzar las semifinales de Copa del Rey para completar un mes de Enero que se podría calificar como sobresaliente y que minimizaría el tropiezo en el arranque del año contra Osasuna como local.

Para ello una consigna debe estar clara, los partidos duran 90 minutos y en ellos el equipo debe mantener la concentración y la intensidad. Hay es donde debe estar la exigencia para alcanzar los objetivos marcados. El Sevilla que estamos viendo este Enero tarda en entrar en los partidos y los termina bajando las revoluciones, regalándonos tramos centrales de los choques incluso soberbios, como los vistos en Riazor en Liga o en Mestalla en Copa en los que se sobrepuso a ir contra marcador o a jugar con un hombre menos.

Toca mejorar en esos aspectos para ver un equipo consistente a lo largo de todo el partido y que no encaje tanto allá cuando el encuentro languidece, pasado el minuto 80 de partido, como ha ocurrido este Enero, en el cual 4 de los 6 goles en contra los ha recibido en el tramo final de los encuentros. Sobre todo en un Sánchez Pizjuan en el que al Sevilla le sale caro el gol en la competición doméstica: 1,4 por partido.

viernes, 14 de noviembre de 2008

ROMARIC, SIN MARESCA, ES MÁS ROMARIC

Lo apuntábamos hace más de 20 días, en la primera constatación evidente que teníamos de este aspecto, que ya intuíamos desde hace tiempo. Posteriormente, las circunstancias-vía lesiones- hicieron que la pareja de mediocentros fuera nuevamente Romaric-Maresca y la prensa y el entorno sevillista empezó a hablar de este aspecto-nos adelantamos a los análisis posteriores-. Volvemos a hablar del encaje entre Romaric y Maresca y de lo fortalecido que sale el marfileño de no compartir con el italiano posicionamiento en el doble pivote del Sevilla F.C.

Se estaba haciendo muy difícil defender la calidad y el fútbol de Ndri, aunque aquel que lo hubiera seguido con anterioridad conocía que este era infinitamente superior al que nos había mostrado. Pero existen situaciones en las que dos jugadores que comparten zona del campo no se entienden ni suman. Una de ellas es ahora mismo la pareja Romaric-Maresca. ¿Son incompatibles? De momento no muestran su mejor versión actuando juntos, no se delimitan sus perfiles y se solapan en las funciones. Es cuestión de Manolo Jiménez llegar a convertir esta pareja de mediocentros en eficiente, de manera que el rendimiento de ambos jugadores sea complementario.

Las dos mejores actuaciones de Romaric en esta temporada han tenido a Federico Fazio como lugarteniente. Con el argentino compartiendo centro del campo, el costa marfileño tiene mucha cuota de responsabilidad en la generación del juego, se convierte en el armador único desde el centro del campo. No tiene que compartir labores y su dinámica y participación aumentan exponencialmente. La figura de Maresca ensombrece su juego al llevar a cabo funciones parecidas a las del africano.

Ndri en esas circunstancias se agiganta, se muestra, se hace cargo de responsabilidades, busca el balón y distribuye con criterio, tanto en largo como en corto. Espectacular su asistencia para el primer gol, a partir de ahí su presencia en el partido crece, liberado de la tensión. Y lo hace mostrando sus cualidades, visión de juego, búsqueda de pases definitivos, cambios de orientación, recepción del primer pase para dar salida al juego, apoyos sobre el poseedor del balón, además de mover el balón con cualquier superficie de contacto del pie, mostrando un tobillo muy elástico y de ensayar algún disparo lejano. Esta última faceta del juego todavía no la tiene engrasada y no está mostrando su mejor versión en este aspecto, debe centrar un poco su punto de mira para convertirse en más productivo.

Salió aplaudido del terreno de juego del Sánchez Pizjuán en el minuto 60 de partido, después de haberse implicado en la destrucción del juego también, aunque más en la presión que en el repliegue donde su posicionamiento no fue del todo correcto a lo largo del partido, costándole el volver a posiciones defensivas.

La valoración sobre su rendimiento en el encuentro de ayer tiene que ser positiva, aunque siempre hay que tener en cuenta la atenuante del rival que estaba enfrente. Partido bueno de Romaric, nuevamente sin compartir funciones con Maresca, que le sirve para ganar en autoconfianza y para que la afición vea que hay un futbolista de muy buen nivel en la distribución del juego en su figura. Ahora debería llover algo menos sobre su persona y la confianza en su juego debería aumentar dentro de la afición sevillista. Veremos en Nervión a un jugador que marcará diferencias en más de un encuentro, no lo duden. En Junio hablábamos de Ndri como un jugador que daría visión de juego al equipo, asistencias cuando se incorpora a posiciones cercanas al área y rendimiento a balón parado. Muchos no lo conocían y no esperaban eso de él. Ayer demostró que no estábamos muy equivocados al valorarlo.

Romaric, sin Maresca, es más Romaric.

POSDATA: Mañana o el Domingo-en función de cuando pueda ver algún partido más del Getafe- habrá previa del Partido dominical, esperamos volver a tener la dinámica de publicación habitual, con dos o tres artículos semanales en aquellas semanas en las que la actualidad venga cargada.

viernes, 7 de noviembre de 2008

COMPLEJA SITUACIÓN, 4 DERROTAS CONSECUTIVAS

4 derrotas consecutivas que se podrían considerar sorpresivas visto el rendimiento del equipo hasta entonces, hacen que la situación del equipo no sea ni mucho menos agradable. El análisis superficial puede ser que el Sevilla ha dejado de mantener la puerta a 0, cosa evidente y de Perogrullo porque sin encajar es imposible perder. Pero el análisis debe llevarse más allá y enlazarlo con el juego ofensivo que ha mostrado el equipo de Nervión en esos 4 partidos. 4 derrotas por la mínima, con algún que otro atenuante-expulsión de Luis Fabiano, falta de efectivos ofensivos, lesión de los dos jugadores de banda izquierda, acumulación de muchos partidos con un número muy elevado de bajas-, pero que muestran un hecho al que poner remedio, tres partidos sin perforar la meta contraria y sumando un número de ocasiones no demasiado llamativo en los 4 encuentros.

El equipo tiene dificultades para dar la vuelta a un marcador adverso, está atascado en ataque y no encuentra vías de penetración ante rivales replegados. El juego de ataque no es ni mucho menos brillante y se debe trabajar para buscar alternativas. El número de ocasiones no es alto y se vive, en esta situación, de la efectividad resolutiva, lo cual no es lo más recomendable si tu portería no se queda a cero.

DIFICULTADES EN LA SALIDA DE BALÓN

Los problemas principales vienen en el comienzo del juego. El equipo sufre cuando los rivales aprietan arriba para oscurecer la salida limpia del balón desde la defensa. Ayer el gol viene de una pérdida en el inicio del juego-y no es el primero ni el último gol que va a recibir el equipo debido a este aspecto si no se le pone remedio, porque es un problema repetido esta temporada-, el Standard de Lieja tuvo claro cuál era la trampa a plantear al Sevilla. Cerró la salida de juego por Escudé, con Mbokani muy cercano, y dejó libertad para salir por el lado derecho. A partir de ahí presión en línea de medios y cortocircuito total en el inicio del juego sevillista que se veía incapacitado para superar la línea de 4 que planteó Boloni detrás del punta y que situó sobre la línea divisoria de ambos terrenos de juego.

La ausencia de Kanouté, con su dinámica y capacidad para ganar las disputas aéreas, también hizo que el Sevilla no fuera capaz de superar la primera línea de presión belga en la primera parte del partido con un juego más directo.

LAS TRANSICIONES NO ESTÁN ENGRASADAS

Las transiciones definen el fútbol actual, son las situaciones en las que pasas de defensa a ataque o de ataque a defensa. Dominar las transiciones te lleva a ser competitivo. Eres capaz de no sufrir cuando pierdes la pelota y de ser dañino cuando la recuperas. En este momento el Sevilla parece más un equipo que distingue fase de ataque y fase de defensa que un equipo que juega el partido como un todo.

Durante la pretemporada y parte del comienzo del campeonato, vimos que el cuadro de Jiménez recibía pocos contragolpes rivales, señal de ser un equipo preparado para defender cuando perdía el balón en ataque. La transición defensiva era muy buena, siempre existían muchos jugadores por detrás del balón o se cuidaba muy bien la posesión de la pelota. Sin embargo ayer vimos un Standard de Lieja que tuvo tres o cuatro situaciones de contragolpe claras en un tramo de partido muy corto derivado de pérdidas que antes no se producían y de una peor ubicación del equipo.

Las transiciones ofensivas si han ido desapareciendo, aunque en Valladolid vimos una magistral que puso el 0-1 en el marcador. Actualmente el equipo ha perdido velocidad en la salida desde la defensa cuando recupera, en parte se debe a que en muchas fases del partido se repliega bastante y las recuperaciones se producen muy cerca del área propia, con mucho campo por recorrer. Este aspecto, la transición ofensiva, fue capital en el gran Sevilla que vimos en temporadas pasadas, incluida la pasada, donde la ausencia de Daniel Alves-siempre primer apoyo en el contragolpe-se está haciendo notar.

Quizá estos sean los dos aspectos principales que debe mejorar el Sevilla en este momento, evitar pérdidas en la salida del juego y volver a recuperar el dominio que tuvo en las transiciones para encontrar un nivel competitivo superior al que nos traen estas 4 derrotas consecutivas. Se podría hablar mucho más sobre los aspectos ofensivos del equipo, pero la base de la recuperación está en dominar las situaciones analizadas. A partir de ahí, ganar en dinámica, en presencia de los laterales en ataque y mayor llegada de jugadores a posiciones de remate ayudarían a subir el número de ocasiones generadas por partido, aunque se perdería algo en el aspecto defensivo. La teoría de la manta es la clave.

viernes, 24 de octubre de 2008

ROMARIC-MARESCA, ¿CUÁNTO DE COMPATIBLES?

Muchos esperábamos ver a un Romaric como el de la noche de ayer, siendo un jugador con importancia dentro del engranaje ofensivo del equipo, desde su llegada a Sevilla. Han pasado muchos partidos para que veamos una versión importante del marfileño, lo que hacía, hasta ahora, difícil defender la calidad de Ndri y sobre todo el rendimiento que mostraba. Pero era cuestión de tiempo que apareciera el nivel que le hemos conocido en la liga francesa-estas cosas no se olvidan-. Anoche el mediocentro sevillista nos dejó el mejor partido con diferencia del recién comenzado campeonato. Había mostrado una implicación importante en la presión sobre la primera línea rival cuando había actuado como mediapunta a la vez que un rendimiento bajo cuando actuaba como mediocentro junto a Maresca, dejando sólo detalles de calidad en el desplazamiento del balón.


Y ahí parece estar la clave, cosa que estaba intuyendo después de ver todos los partidos en los cuales marfileño e italiano actuaban como mediocentros únicos del equipo. Parece existir una pequeña-o grande- incompatibilidad entre Maresca y Romaric cuando estos parten de titulares en el 11 de Jiménez como mediocentros, que ayer quedó puesta de manifiesto. Romaric no encontraba su sitio cuando actuaba con “Il Capo”, era la sensación que mostraba, pero una vez liberado de la presencia del italiano el marfileño mostró su mejor fútbol, convirtiéndose en el mejor jugador sevillista-Fernando Navarro aparte- en el enfrentamiento contra el Stuttgart en la primera cita del equipo en la fase de grupos de la UEFA. Fue la primera de muchas tardes-noches de gloria en el Sánchez Pizjuán del Costa Marfileño.

Preciso en los desplazamientos en largo, sus cambios de orientación no son habituales en el fútbol actual, Romaric fue el faro del Sevilla cuando el equipo tenía la posesión del balón. Liberado de jugar cerca de la defensa, por la presencia de Fede Fazio y su poco recorrido ofensivo, Ndri se sintió el comandante en jefe dentro del campo, el jugador por el que pasaban casi todos los balones y el que creaba la posibilidad de desequilibrio con su enorme calidad en la distribución. Actuó de Maresca y lo hizo con nota. No tuvo que compartir balón ni responsabilidad en la generación con el italiano.


Ambos se pisan, juegan demasiado en paralelo o combinan poco entre ellos en vertical. No suman cuando actúan juntos y siempre el que acababa minusvalorado era Romaric, posiblemente por cuestiones de jerarquía dentro del equipo o de dinámica. Junto a Maresca no termina de conocer cuál es su rol dentro del once, sin él ayer demostró que sabe perfectamente cómo sacar a relucir su mejor fútbol. Fue dinámico, tuvo movilidad, la pidió, trabajó en las coberturas, distribuyó –incluso condujo el balón-y nos mostró el enorme impacto que puede tener en las faltas directas con un golazo espectacular marca de la casa. Posiblemente la importancia que le dio Jiménez sin la presencia de Maresca en el equipo titular le hizo liberarse de la apatía que mostraba cuando el italiano reclama para sí mucha cuota de responsabilidad en el juego ofensivo del equipo.


Ahora le toca a Jiménez sacar conclusiones, conseguir encajar a Maresca y Romaric ha sido su primer campo de batalla en el arranque del campeonato. Poco a poco hemos visto que esa pareja iba rompiéndose en las alineaciones titulares porque no cuajaba, por lo que parece que hay dos jugadores de bastante nivel para un puesto y será difícil verles compartir nuevamente doble pivote, salvo que las circunstancias obliguen a ello.


Respecto al equipo, se confirma lo que se veía venir desde la pretemporada. Jiménez buscaba un equipo más rígido, sólido y académico. Y lo está encontrando desde conceptos defensivos-lo cual no debe sonar peyorativo-, defensa con posesión de balón, líneas juntas, presión y achique en bandas, concesión de pocas transiciones ofensivas al rival, fortaleza en el juego aéreo defensivo. El equipo ha pasado de ser un rodillo-como se le conocía hace una temporada- a convertirse en una roca. Sólido y casi infranqueable, concede escasísimas ocasiones al rival y explota muy bien las debilidades contrarias. El 4-2-3-1 se ha terminado por implantar como sistema y la plantilla demuestra que tiene amplitud. Las raíces del proyecto Jiménez parece que han arraigado bien en tierra, de forma que la mejor noticia de todas es que el equipo ha vuelto a ser competitivo. Va a ser difícil ganar partidos al actual Sevilla.

Desde la defensa, así es como está creciendo este equipo. Y desde la defensa se llega muy lejos.


POSDATA: Espero que el Blog vuelva a tener actividad, pero estas últimas semanas he tenido bastantes problemas con la conexión a Internet. La situación parece solventada a día de hoy, hasta ayer no-por eso no hubo previa del Stuttgart-, esperemos que sea así. El espacio volverá a actulizarse con cierta normalidad

lunes, 1 de septiembre de 2008

UN EQUIPO DEMASIADO RÍGIDO

Mucha ilusión teníamos los sevillistas de cara al arranque del campeonato, sin embargo sólo pudimos ver un mal partido el del Sardinero. No hay excusas ni atenuantes. Escasa profundidad, poco bagaje ofensivo, ritmo lento, circulación densa, posesión ineficaz y nulo desequilibrio llevaron al equipo al empate. Este Sevilla maneja unas bases claras de juego y ayer las llevó a su máxima expresión. Quiso tener amplitud pero a la vez solidez defensiva, lo que condujo a una rigidez que no sentó nada bien. El equipo jugó metido en un corsé durante gran parte del partido sin mostrar la dinámica vista en algunos partidos de la pretemporada. Y lo pagó teniendo poca presencia ofensiva.

Lo importante es que se trata simplemente de un partido en un campo que se presume no demasiado asequible para los rivales. La pena, que la revancha tendrá que esperar dos semanas por el parón que tendrá la liga por los compromisos internacionales de la selección española. A pesar de todo, no hay que rasgarse las vestiduras por un comienzo de temporada no esperado por todos.

EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO

Hablábamos de un equipo más académico en la previa del partido del Sardinero. Y lo fue, desgraciadamente, en exceso. Cada jugador estuvo prácticamente ocupando un carril, ofreciendo pocas alternativas de pase y escasas soluciones ofensiva. Eso en un equipo que pretende llevar el control de la posesión del balón suele conducir a escasa profundidad, poca presencia en campo contrario y obtención de pocas ocasiones de gol. Demasiada horizontalidad con un ritmo de circulación lento tampoco ayudaron a encontrar zonas en las que desequilibrar.

El fallo estuvo en el juego de posición para proporcionar apoyos a los compañeros, los escalonamientos y las líneas de pase brillaron por su ausencia. Esto también fue campo de batalla en el comienzo del campeonato pasado, en el Nou Camp o en el Emirates Stadium el equipo no encontró la manera de salir de manera ordenada desde atrás y lo pagó con dos derrotas dolorosas. Después se empezaron a encontrar soluciones y la mejora fue evidente.
Esta pretemporada descubrimos que el equipo quiere ser amplio pero sin perder equilibrio defensivo. Los laterales desdoblan poco a los interiores de su banda, estos juegan demasiado pegados a la cal y tiran pocas diagonales de apoyo al centro. El Racing trabajó bien el cierre de las bandas con un muy buen empeño de los hombres de mediocampo yendo al apoyo de los laterales y allí diluyeron a los extremos sevillistas.
Por eso comentaba en la previa la importancia en el engranaje ofensivo de los mediapuntas. Estos serán los que tengan que generar desequilibrio salvando líneas rivales bien en conducción o jugando entre ellas mientras que se van solucionando los problemas de los jugadores exteriores, interpretando excesivamente el papel de ampliadores del campo.

Aquí estuvo el problema, querer tener amplitud sin arriesgar con la presencia ofensiva de los laterales. En la segunda parte se intentó solucionar el problema siendo más directos en el ataque. Kanouté apareció entre líneas o como receptor de los envíos largos. Sin embargo fallaron los apoyos, cuando recibía entre líneas, o el posicionamiento para ganar la segunda jugada cuando buscaba la prolongación. Los llegadas más peligrosas se produjeron cuando Maresca se situó detrás de los puntas y sirvió dos pases al desmarque de los jugadores ofensivos.

DEFENSIVAMENTE


Sufrió Konko, un jugador que no ha sido las dos últimas temporadas un lateral de 4-4-2, sino un interior diestro que juega muy pegado a la cal o un carrilero en un 5-3-2. Todavía no ha terminado de adaptarse a esa nueva situación en la que debe cerrar con mayor eficiencia su espalda. Necesitará ayudas y buenas coberturas hasta que termine de entender cuál es su trabajo. Ayer Muñiz sabía de sus problemas y buscó las caídas de un punta más la amplitud que otorga Oscar Serrano para trabajar a su espalda.

Ahí está el principal problema defensivo que tendrá que solucionar Manolo Jiménez. Para que los rivales no busquen siempre ese carril de penetración.

viernes, 29 de agosto de 2008

EL "NUEVO" SEVILLA DE JIMÉNEZ, UNA ESCUADRA MÁS SÓLIDA Y ACADÉMICA.

Se da el pistoletazo a una temporada para soñar, nuevamente, este domingo. El equipo visita el Sardinero para medirse a la revelación de la pasada campaña con la vista puesta en refrendar todo lo positivo mostrado esta pretemporada. Una ilusionante pretemporada en la que el equipo empezó a demostrar que va por el camino que conduce a la resolución de los problemas que le restaron competitividad el pasado campeonato.

Después de muchos debates abiertos en un verano bastante movido-continuidad de Jiménez, la llegada de los nuevos, y desconocidos para muchos, fichajes, las salidas de puntales en los grandes éxitos deportivos de la historia más reciente- las aguas volvieron a encauzarse trayendo la ilusión a los aficionados en el transcurso del caluroso Agosto. Buenas sensaciones, crecimiento de la solidez defensiva, y resultados muy llamativos han hecho que el Sevilla se coloque en los tacos de salida del campeonato como un, a priori, candidato a animador del mismo. Reconocido desde los medios de comunicación capitalinos como una alternativa sería y real en la pelea del título liguero, modestamente pienso que esa exigencia no debe ser la que tenga que asumir el equipo desde los prolegómenos del largo camino que supone la competición doméstica.

La exigencia real debe ser volver a la senda de la alta competitividad que tanto nos hizo disfrutar en el último trienio de éxitos. Y para ello toca recuperar los valores que hicieron posible nuestro disfrute-como aficionados- y que llevaron al Sevilla a ser definido como “Un equipo para todas las estaciones”- cita de M. Robinson-: HUMILDAD Y COMPETITIVIDAD.

Las bases tácticas del equipo parecen estar muy claras buscando volver a ser el gran competidor que fue. El sistema visto en la pretemporada es un 4-2-3-1 de carácter muy marcado, puntas escalonados, extremos por delante de la línea del doble pivote y muy abiertos en banda, menor número de los desdoblamientos de los laterales y un reparto de los ataques más homogéneo- la presencia de Daniel Alves conducía a que el equipo jugara muy volcado hacia la derecha-.

Una posición será clave en el transcurso de la temporada, la figura del mediapunta. Y para ocuparla los dos hombres de mayor talento individual del equipo, Kanouté y Renato-más la posibilidad de utilizar al Laucha Acosta-. Se hablará mucho de las bandas-si las cosas salen como se puede presuponer en este momento-, pero el equilibrio ofensivo vendrá marcado por el rendimiento del jugador que acompañe a los dos hombres de banda en la línea que juega detrás del punta. Deberá ofrecer alternativas a lo mediocentros en la creación del juego, otorgar claridad en la salida ordenada del balón desde la defensa o ser el referente en el juego en largo desde la retaguardia. Además tendrá que ofrecer mucho gol en un equipo que, como punto menos claro en ataque, ha tenido en esta pretemporada la presencia en área. Pocos efectivos en posiciones de remate tras el desborde por bandas, esa es la parte menos positiva del equipo y en la que tendrá que ser referencial la llegada del mediapunta.

Llegarán momentos para hablar de aspectos defensivos o para profundizar más en los ofensivos. La finalidad hoy es mostrar que el equipo es más académico que antes, ocupa de manera más racional los espacios, las funciones están más delimitadas y la premisa de la que parte todo el juego es ganar en solidez defensiva para después crecer en el aspecto ofensivo.
Aquí está el momento esperado, comienza la competición donde todo lo hecho en la preparación será la base de los resultados. Y de momento lo visto conduce a pensar que la base para comenzar a competir tiene visos de ser sólida y desde una menor anarquía a la de tiempos no muy lejanos.