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lunes, 1 de septiembre de 2008

UN EQUIPO DEMASIADO RÍGIDO

Mucha ilusión teníamos los sevillistas de cara al arranque del campeonato, sin embargo sólo pudimos ver un mal partido el del Sardinero. No hay excusas ni atenuantes. Escasa profundidad, poco bagaje ofensivo, ritmo lento, circulación densa, posesión ineficaz y nulo desequilibrio llevaron al equipo al empate. Este Sevilla maneja unas bases claras de juego y ayer las llevó a su máxima expresión. Quiso tener amplitud pero a la vez solidez defensiva, lo que condujo a una rigidez que no sentó nada bien. El equipo jugó metido en un corsé durante gran parte del partido sin mostrar la dinámica vista en algunos partidos de la pretemporada. Y lo pagó teniendo poca presencia ofensiva.

Lo importante es que se trata simplemente de un partido en un campo que se presume no demasiado asequible para los rivales. La pena, que la revancha tendrá que esperar dos semanas por el parón que tendrá la liga por los compromisos internacionales de la selección española. A pesar de todo, no hay que rasgarse las vestiduras por un comienzo de temporada no esperado por todos.

EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO

Hablábamos de un equipo más académico en la previa del partido del Sardinero. Y lo fue, desgraciadamente, en exceso. Cada jugador estuvo prácticamente ocupando un carril, ofreciendo pocas alternativas de pase y escasas soluciones ofensiva. Eso en un equipo que pretende llevar el control de la posesión del balón suele conducir a escasa profundidad, poca presencia en campo contrario y obtención de pocas ocasiones de gol. Demasiada horizontalidad con un ritmo de circulación lento tampoco ayudaron a encontrar zonas en las que desequilibrar.

El fallo estuvo en el juego de posición para proporcionar apoyos a los compañeros, los escalonamientos y las líneas de pase brillaron por su ausencia. Esto también fue campo de batalla en el comienzo del campeonato pasado, en el Nou Camp o en el Emirates Stadium el equipo no encontró la manera de salir de manera ordenada desde atrás y lo pagó con dos derrotas dolorosas. Después se empezaron a encontrar soluciones y la mejora fue evidente.
Esta pretemporada descubrimos que el equipo quiere ser amplio pero sin perder equilibrio defensivo. Los laterales desdoblan poco a los interiores de su banda, estos juegan demasiado pegados a la cal y tiran pocas diagonales de apoyo al centro. El Racing trabajó bien el cierre de las bandas con un muy buen empeño de los hombres de mediocampo yendo al apoyo de los laterales y allí diluyeron a los extremos sevillistas.
Por eso comentaba en la previa la importancia en el engranaje ofensivo de los mediapuntas. Estos serán los que tengan que generar desequilibrio salvando líneas rivales bien en conducción o jugando entre ellas mientras que se van solucionando los problemas de los jugadores exteriores, interpretando excesivamente el papel de ampliadores del campo.

Aquí estuvo el problema, querer tener amplitud sin arriesgar con la presencia ofensiva de los laterales. En la segunda parte se intentó solucionar el problema siendo más directos en el ataque. Kanouté apareció entre líneas o como receptor de los envíos largos. Sin embargo fallaron los apoyos, cuando recibía entre líneas, o el posicionamiento para ganar la segunda jugada cuando buscaba la prolongación. Los llegadas más peligrosas se produjeron cuando Maresca se situó detrás de los puntas y sirvió dos pases al desmarque de los jugadores ofensivos.

DEFENSIVAMENTE


Sufrió Konko, un jugador que no ha sido las dos últimas temporadas un lateral de 4-4-2, sino un interior diestro que juega muy pegado a la cal o un carrilero en un 5-3-2. Todavía no ha terminado de adaptarse a esa nueva situación en la que debe cerrar con mayor eficiencia su espalda. Necesitará ayudas y buenas coberturas hasta que termine de entender cuál es su trabajo. Ayer Muñiz sabía de sus problemas y buscó las caídas de un punta más la amplitud que otorga Oscar Serrano para trabajar a su espalda.

Ahí está el principal problema defensivo que tendrá que solucionar Manolo Jiménez. Para que los rivales no busquen siempre ese carril de penetración.

viernes, 29 de agosto de 2008

EL "NUEVO" SEVILLA DE JIMÉNEZ, UNA ESCUADRA MÁS SÓLIDA Y ACADÉMICA.

Se da el pistoletazo a una temporada para soñar, nuevamente, este domingo. El equipo visita el Sardinero para medirse a la revelación de la pasada campaña con la vista puesta en refrendar todo lo positivo mostrado esta pretemporada. Una ilusionante pretemporada en la que el equipo empezó a demostrar que va por el camino que conduce a la resolución de los problemas que le restaron competitividad el pasado campeonato.

Después de muchos debates abiertos en un verano bastante movido-continuidad de Jiménez, la llegada de los nuevos, y desconocidos para muchos, fichajes, las salidas de puntales en los grandes éxitos deportivos de la historia más reciente- las aguas volvieron a encauzarse trayendo la ilusión a los aficionados en el transcurso del caluroso Agosto. Buenas sensaciones, crecimiento de la solidez defensiva, y resultados muy llamativos han hecho que el Sevilla se coloque en los tacos de salida del campeonato como un, a priori, candidato a animador del mismo. Reconocido desde los medios de comunicación capitalinos como una alternativa sería y real en la pelea del título liguero, modestamente pienso que esa exigencia no debe ser la que tenga que asumir el equipo desde los prolegómenos del largo camino que supone la competición doméstica.

La exigencia real debe ser volver a la senda de la alta competitividad que tanto nos hizo disfrutar en el último trienio de éxitos. Y para ello toca recuperar los valores que hicieron posible nuestro disfrute-como aficionados- y que llevaron al Sevilla a ser definido como “Un equipo para todas las estaciones”- cita de M. Robinson-: HUMILDAD Y COMPETITIVIDAD.

Las bases tácticas del equipo parecen estar muy claras buscando volver a ser el gran competidor que fue. El sistema visto en la pretemporada es un 4-2-3-1 de carácter muy marcado, puntas escalonados, extremos por delante de la línea del doble pivote y muy abiertos en banda, menor número de los desdoblamientos de los laterales y un reparto de los ataques más homogéneo- la presencia de Daniel Alves conducía a que el equipo jugara muy volcado hacia la derecha-.

Una posición será clave en el transcurso de la temporada, la figura del mediapunta. Y para ocuparla los dos hombres de mayor talento individual del equipo, Kanouté y Renato-más la posibilidad de utilizar al Laucha Acosta-. Se hablará mucho de las bandas-si las cosas salen como se puede presuponer en este momento-, pero el equilibrio ofensivo vendrá marcado por el rendimiento del jugador que acompañe a los dos hombres de banda en la línea que juega detrás del punta. Deberá ofrecer alternativas a lo mediocentros en la creación del juego, otorgar claridad en la salida ordenada del balón desde la defensa o ser el referente en el juego en largo desde la retaguardia. Además tendrá que ofrecer mucho gol en un equipo que, como punto menos claro en ataque, ha tenido en esta pretemporada la presencia en área. Pocos efectivos en posiciones de remate tras el desborde por bandas, esa es la parte menos positiva del equipo y en la que tendrá que ser referencial la llegada del mediapunta.

Llegarán momentos para hablar de aspectos defensivos o para profundizar más en los ofensivos. La finalidad hoy es mostrar que el equipo es más académico que antes, ocupa de manera más racional los espacios, las funciones están más delimitadas y la premisa de la que parte todo el juego es ganar en solidez defensiva para después crecer en el aspecto ofensivo.
Aquí está el momento esperado, comienza la competición donde todo lo hecho en la preparación será la base de los resultados. Y de momento lo visto conduce a pensar que la base para comenzar a competir tiene visos de ser sólida y desde una menor anarquía a la de tiempos no muy lejanos.