viernes, 6 de febrero de 2009

El factor Oliveira

Una obsesión estaba marcada a fuego dentro del beticismo, encontrar un sustituto para Ricardo Oliveira, santo y seña junto a Joaquín en los grandes éxitos cercanos del equipo. Se marchó el del Puerto rumbo a Valencia y su salida no ha sido tan añorada como la del brasileño. Otro brasileño, Edu, asumía el rol fundamental dentro del equipo, rol que no tenía como secundario años atrás. Pero su ausencia por lesión y la delicada situación clasificatoria del equipo de Heliópolis han vuelto a hacer florecer la ansiedad. Encontrar un nuevo Oliveira, esa era la única obsesión en las últimas fechas, no había otra. El buen rendimiento de Emaná enmascaraba un poco el trauma dentro del Betis, dar con el referente que supuso Ricardo en La Palmera. Tanto es así que se buscaba su perfil dentro del mercado. La cuestión era difícil y el posible tiempo de adaptación de ese nuevo integrante de la plantilla, unido al deterioro de la estabilidad clasificatoria, han hecho que se precipiten los acontecimientos. El sustituido será el propio sustituto.

Oliveira llega de nuevo al Betis como el Mesías redimido, como el Salvador, el centro de todas las esperanzas. Cierto es que todos ganan en esta situación, el equipo verdiblanco se lleva a un jugador mediático, que está adaptado, que conoce la idiosincrasia de la entidad y su afición y que eleva el nivel de la plantilla claramente. El jugador, por su parte, crece en estabilidad emocional, será reconocido como un Dios, tendrá un equipo que jugará por y para él, y saldrá de una situación de deterioro en su carrera deportiva. Pasó de ser el número 1 dentro de la entidad verdiblanca a encontrarse con una afición que tenía grandes reservas en su rendimiento y un aparato mediático mucho más potente que el que conocía antes que no le ofreció el beneficio de la duda en su arranque, además de la obligación de marcar diferencias. Tanto es así que La Gazzetta titulaba ante su fichaje, sólo se parece a Sheva en el número-portaría el 7 en su periplo como rossonero-. Luego sufrió en sus propias carnes como se hundía un barco preparado para alcanzar grandes cotas, como era el R. Zaragoza, y tenía que ver como su carrera se desinflaba pasando de jugar Champions League a disputar la segunda división en menos de año y medio.

El tiempo pone todo en su sitio, pero la operación- a pesar de ser beneficiosa y mucho para el Betis- parece una maniobra de distracción, de búsqueda de una salida rápida de la situación complicada, una huida hacia delante. Tocará al beticismo y sus directivos analizar la realidad actual de su plantilla. Cogida con alfileres como se ha demostrado en lo que va de temporada. Dificultades en portería, con necesidad de firmar en el centro de la zaga y sin demasiado fondo de armario. La dirección deportiva planificó una plantilla corta de calidad, con un buen 11 para competir, con mucho gol de segunda línea- Edú, Enamá, Mark González, incluso Capi o Sergio García podían aportar guarismos goleadores-, aunque se atisbaba que podía sufrir en la parcela defensiva. Las lesiones han demostrado que lo apañado del equipo era su once, no su conformación de la totalidad de la plantilla.

Aunque todo esto de cara a un derbi es cuasi intrascendente, allí entran en juego otros aspectos, motivacionales, emocionales, de intensidad en un partido en el que suele haber poco fútbol. La presencia de Oliveira de nuevo en la ciudad levanta los ánimos de un equipo bastante tocado y lo hace de cara a un derbi. Noticias poco positivas para ese partido en el Sevilla, necesitado también de convertir su santuario en un escenario que origine miedo escénico. El factor Oliveira acerca las distancias que existían entre ambos equipos de cara al partido. Sube la euforia en el Betis, mientras que es neutro para un Sevilla que bastante tiene con resolver sus problemas de regularidad en casa. Para ello ahora toca agarrarse a un Lautaro Acosta que, como comentábamos en semanas anteriores, parece querer demostrar su fútbol y todo lo que puede aporta en el equipo de Nervión, de manera que llegue a convertirse en el principal desatascador del juego ofensivo del Sevilla con su movilidad, descaro, versatilidad en el 1x1 e intensidad en su juego.

Si el Betis ha buscado ”El factor Oliveira”, el Sevilla puede haber descubierto “El factor Lautaro”.

3 comentarios:

Miguel dijo...

Hola tocayo. Llevo leyendo tu blog desde la época en la que utilizabas el pseudónimo de Roberto Baggio.

Acabo de abrir una web de estadísticas que creo que te resultará interesante.

¿Qué aporto? He creado un ranking histórico justo y razonable. No sumo el número de puntos obtenido en cada liga, sino que hemos obtenido el porcentaje de puntos logrado. ¿Por qué? Para que sean comparables todas las temporadas, sin importar el número de equipos totales, o si son 2 ó 3 puntos por victoria.

Por ejemplo, el campeón de la primera liga (F.C. Barcelona en 1928/29) sacó 25 puntos, mientras que el peor de la liga 2007/08 obtuvo 26 puntos (el Levante U.D.). ¿Tiene sentido clasificarlos según el número de puntos acumulados? Claro que no.
Ver http://www.rankinghistorico.es/


En cuanto al Sevilla, hay varios detalles interesantes, ejemplos:
- Ha protagonizado la 3ª mejor racha de superarse temporada a temporada de la historia de la Liga. Donde sólo lo han conseguido 4 equipos durante 5 temporadas seguidas.
http://www.rankinghistorico.es/rachas%20mas%20largas%20hacia%20arriba.html
- Ha protagonizado 2 de las mejores 12 temporadas como recien ascendidos de la historia de la Liga
http://www.rankinghistorico.es/mejores%20debutantes.html

Un saludo, monstruo

Talibán Sevillista dijo...

Particularmente me quedo con el laucha

Anónimo dijo...

Compañero Miguel. Tras observar su interesante web, me encantaría hacerle una serie de precisiones puesto que veo, intenta, ser objetivo. Bien, en primer lugar el nombre de nuestro vecino es Real Betis Balompie, con eme y no con ene pues, según la R A E de la Lengua delante de p y b, siempre va eme.
En segundo lugar, observe el ranking por títulos e informese, puesto que este equipo ha sido cinco veces campeón de segunda y le faltarian algunos puntitos, no? Preguntele a NODO. Jajaja!
En serio, un abrazo y revisatelo, macho